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ejemplar juvenil de iguana verde. Foto: cortesía Carlos Andrés Rodríguez

Iguana verde: el reptil invasor comercializado durante años que causa estragos en el Caribe

La iguana verde ha sido tan explotada comercialmente que en 1977 tuvo que ser incluida en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) para proteger sus poblaciones nativas.Sin embargo, liberaciones irresponsables y su enorme capacidad de adaptación la convirtieron en una voraz invasora en varios países del Caribe, como Puerto Rico.Estudios revelan millonarias pérdidas económicas porque devoran cultivos, ponen en riesgo obras de infraestructura con sus excavaciones y hasta se han convertido en un peligro en las pistas de aterrizaje de los aeropuertos.Mientras las islas luchan por controlarla, en países asiáticos como China ya es considerada como una especie invasora emergente.

Publicado: hace 2 horas

Ruidos en las copas de los árboles tropicales de América revelan la presencia de innumerables animales. En lo más alto, reptiles que pueden alcanzar los dos metros de longitud y pesar hasta 10 kilogramos se mueven con una agilidad que no se corresponde con su tamaño y que no llevaría a pensar que también habitan cerca de cuerpos de agua porque son excelentes nadadores.

Las iguanas verdes (Iguana iguana) poseen colores llamativos y habitan desde el sur de México hasta el norte y centro de Sudamérica. A pesar de ser lagartos grandes, suelen ser tranquilos y solo recurren a sus grandes garras, y a una cola que da fuertes y veloces latigazos, cuando se sienten atacados.

Se trata de un animal que además tiene importantes roles ecológicos: “Los juveniles consumen frutos, hojas, flores y ocasionalmente algunos insectos, mientras que los adultos son casi completamente herbívoros. Dispersan semillas a través de sus heces, pero un estudio de 2015 en los bosques secos del desierto de la Tatacoa [en Colombia] demostró que también pueden transportar las semillas adheridas al hocico”, comenta Sandra Patricia Galeano, investigadora adjunta del Centro Colecciones y Gestión de Especies del Instituto Humboldt en Colombia, y añade que es un reptil que se encuentra en el medio de la cadena trófica, por lo que controla el crecimiento de muchas plantas y a la vez forma parte de la dieta de muchos vertebrados.

A todas las virtudes de la iguana verde se suman características físicas como una cresta que va desde el cuello hasta la cola, una distintiva escama lisa debajo del tímpano y un aspecto prehistórico que la ha convertido en objetivo claro del mascotismo desde hace muchos años. Además, las hembras adultas pueden poner unos 30 huevos por nidada cada año y, mientras más viejas, el número aumenta: incluso hasta llegar a los 60 o 70, según los especialistas.d

La iguana verde se distribuye naturalmente desde el sur de México hasta el centro de Sudamérica. Foto: Nikolett Tóth / iNaturalist

Todas las condiciones llevaron a que este reptil fuera una de las mascotas exóticas preferidas en varias partes del mundo cuando aún no existían normas fuertes que prohibieran la tenencia de animales silvestres. De hecho, a pesar de su alta tasa de reproducción, en 1977 la iguana verde fue incluida en el Apéndice 2 de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES), debido a riesgo de sobreexplotación. Estar en este apéndice significa que la especie no está en peligro de extinción inminente, pero su comercio internacional se regula estrictamente para evitar que lo alcance.

Esta protección ha logrado su objetivo: hoy la iguana verde se encuentra catalogada como de Preocupación Menor en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Sin embargo, su comercialización trajo una consecuencia fatal para la conservación de la biodiversidad: se ha convertido en especie invasora en varios países y muchos de ellos son islas del Caribe donde sus efectos han sido devastadores.

Una expansión acelerada

José Luis Herrera, miembro del Grupo Especializado de Iguanas de la Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN y gerente de proyectos en la organización Island Conservation, comenta que la iguana verde llegó a Florida, Estados Unidos, a finales de la década de 1970, posiblemente en un cargamento de materiales y alimentos proveniente de Cuba, mientras que a principios de los setenta se empezaron a generalizar los registros en Puerto Rico.

La explicación de cómo este reptil se propagó rápidamente es simple. “Se cree que fue principalmente por el comercio para el mercado de las mascotas. Las traían juveniles, las personas las compraban y ellas luego crecían y crecían. Ya era muy difícil tenerlas en cautiverio o en una jaula, así que la gente iba al bosque más cercano y las liberaba”, comenta Herrera.

La historia de la llegada a otros países caribeños, como Dominica, ocurrió mientras esta isla vivía una tragedia: “Llegó mediante un barco estadounidense con ayuda alimentaria después del huracán María en 2017. El Gobierno claramente estaba más pendiente de proveer alimento, agua y suplir todas las necesidades básicas de su población que del tráfico ilegal”, dice Herrera y asegura que hoy la iguana verde se encuentra en toda la isla.

Las iguanas verdes tienen gran capacidad de adaptación y, además de ser arborícolas, son excelentes nadadoras. Foto: cortesía dCarlos Andrés Rodríguez

Según los investigadores, el éxito colonizador de este reptil en las islas del Caribe se debe a varias razones, entre ellas su gran adaptabilidad, hábitats naturales modificados, expansión urbana, falta de depredadores naturales y una alta tasa reproductiva, entre 30 y 40 huevos por camada, con un éxito de eclosión que puede llegar a superar el 90 %.

“La iguana verde es un reptil arbóreo, grande, mayormente herbívoro y con una movilidad amplia. Suele encontrarse en los bordes de bosque y al lado de ríos y humedales. En Puerto Rico no había ningún otro organismo que hiciera eso porque en la época colonial se extinguió una iguana terrestre que ocupaba ese nicho. Así que cuando la iguana verde llegó aquí, encontró un espacio vacío”, dice Carlos Andrés Rodríguez, herpetólogo que ha investigado extensamente a la iguana verde en Puerto Rico. Para colmo, comenta el investigador, hacia 1930 la isla llegó a un nivel de deforestación de casi el 94 %, por lo que hoy hay bosques “nuevos” llenos de especies invasoras. “Y la iguana verde está dispersando semillas tanto nativas y endémicas como de árboles y plantas invasoras”.

Sandra Galeano añade que este animal es buen invasor en zonas donde no hay depredadores ni competidores, y que si los hay, su comportamiento territorial le da mayor ventaja para establecerse y expandirse.

María Piedad Baptiste, investigadora principal del Centro Colecciones y Gestión de Especies del Instituto Humboldt, menciona que hay tres elementos clave para que una invasión biológica sea exitosa: que existan vías de introducción, que el sitio al que llega la especie sea vulnerable y que el invasor tenga unas características particulares, por ejemplo, una rápida reproducción y adaptabilidad. “Si se reúne ese conjunto de factores, tenemos ese cóctel perfecto para que la especie pueda establecerse, aumentar sus números y dispersarse”.

La gallina de palo, como también llaman a la iguana verde en Puerto Rico, se benefició inicialmente de las liberaciones deliberadas que hicieron quienes las tenían como mascota y desconocían el enorme problema que causarían. Después, dice Rodríguez, la expansión urbana y la creación de espacios abiertos, como carreteras y zonas de construcción, facilitaron su anidamiento y proliferación.

La iguana verde puede alcanzar hasta dos metros de longitud. Foto: Christoph Weiling / iNaturalist

Como si esto fuera poco, se han expandido al llegar en embarcaciones o flotando sobre troncos de árboles después de huracanes. De hecho, existen registros de 15 iguanas verdes que sobrevivieron al huracán Marilyn en 1995 y llegaron a Anguila, provenientes de Guadalupe, luego de navegar cerca de 300 kilómetros durante varias semanas. Su metabolismo lento les permitió sobrevivir sin comida durante ese tiempo.

“La observación directa de I. iguana colonizando Anguila demostró en tiempo real la viabilidad del rafting de larga distancia sobre el agua como mecanismo para poblar islas marinas”, indica un artículo publicado en la revista PNAS en marzo de 2025.

Los estragos de una invasión

Los efectos de la invasión en las islas del Caribe van desde la competencia por recursos con especies nativas, la hibridación con otras especies de iguana y la transmisión de enfermedades a otros animales, hasta millonarias pérdidas económicas debido al ataque a cultivos y obras de infraestructura.

Luego de que las iguanas verdes llegaron a Anguila, empezaron a reproducirse con uno de los lagartos locales, la Iguana delicatissima que se encuentra en Peligro Crítico de extinción.

Carlos Rodríguez menciona que la iguana verde también ha logrado hibridarse con iguanas de otro género como las Cyclura. “Hay una gran preocupación en muchas de las islas del Caribe que tienen iguanas endémicas porque, a nivel genético, podrían perder sus especies a través de la hibridación”.

En una nidada de una hembra pueden nacer más de 30 iguanas verdes. Foto: cortesía Carlos Andrés Rodríguez

La proliferación de este animal invasor también ha traído otros problemas graves, dice Rodríguez, ya que beneficia las poblaciones de otros depredadores —gatos y perros ferales, así como otros invasores como la mangosta—que atacan fauna nativa y ven en los huevos y juveniles de la iguana verde una oportunidad de alimento.

Investigaciones recientes en Puerto Rico muestran que este reptil se ha convertido en un voraz depredador de cultivos como el pepino y la lechuga, generando pérdidas económicas para los agricultores.

Estas pérdidas también han afectado el turismo: “Cuando las personas vienen a hacer avistamiento de aves, hay áreas donde ya no hay la cantidad de aves que se esperaban, debido a la presencia de iguanas verdes que depredan los polluelos o los huevos en los nidos”, menciona José Luis Herrera.

Ni siquiera la infraestructura se escapa de los daños. Las madrigueras debilitan diques, carreteras y otras estructuras. Rodríguez asegura que para hacer sus nidos, las hembras buscan áreas arenosas expuestas al sol que permitan mantener temperaturas que ronden los 30 grados centígrados. “Las hembras van a estar excavando a los lados de las carreteras o los cimientos de los edificios”.

Incluso, destacan Rodríguez y Herrera, las iguanas verdes son consideradas un factor de riesgo de impacto en los aeropuertos de San Juan, Puerto Rico y el de Miami, Estados Unidos. “Invaden el área de aterrizaje y despegue para calentarse. El aeropuerto de San Juan tiene un equipo de personas cuyo trabajo principal es identificarlas y retirarlas para evitar accidentes”, dice Rodríguez.

Ejemplar de iguana verde estudiada por los científicos en Puerto Rico. Foto: cortesía Carlos Andrés Rodríguez

Enfrentando un ataque poderoso

Países caribeños y estados como Florida en Estados Unidos llevan décadas tratando de controlar y mitigar los impactos de la iguana verde en sus territorios. Los investigadores tienen claro que erradicar al animal es prácticamente imposible ahora, pues la especie está establecida y se ha dispersado ampliamente.

“Si en el momento que se detectó el primer foco de incursión de la iguana en el aeropuerto de Miami y sus áreas cercanas se hubiera actuado rápido, se hubiera evitado esa expansión y la historia sería distinta”, dice Herrera. Para él, en los lugares donde hay un riesgo mediano o alto de llegada de la iguana aún es posible aplicar medidas de prevención, detección temprana y respuesta rápida, las cuales forman parte de un programa de bioseguridad básico para evitar que las poblaciones se establezcan.

Las medidas que se aplican actualmente en Puerto Rico son de control. Por ejemplo, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales ha decretado a la iguana verde como una especie que puede poner en peligro la economía, permitiendo a los dueños de propiedades y agricultores eliminarlas legalmente. También se le ha permitido a una compañía procesar carne de iguana para exportación, aunque el mercado todavía es bastante limitado.

Carlos Rodríguez lleva años investigando cómo enfrentar la situación y ha desarrollado algunas estrategias de manejo humanitario y mitigación de daños. Una de ellas es la siembra estratégica de árboles y arbustos nativos en áreas de anidamiento, de manera que se genere sombra para bajar la temperatura del suelo, haciendo que las iguanas abandonen esos sitios y que no sean aptos para la eclosión de los huevos. También se han realizado cosechas de huevos en zonas importantes de anidamiento de la iguana, lo que ha permitido recolectar cerca de 48 000 huevos en 18 años para reducir la reproducción.f

La iguana verde está generando afectaciones a infraestructuras en los países donde es invasora. Foto: cortesía Carlos Andrés Rodríguez

Otra de las acciones ha sido colocar bloques y ladrillos con cemento a un metro de profundidad en los lados de las carreteras o rellenar áreas con roca triturada y alambre para evitar la excavación de las hembras.

Por otra parte, se ha considerado inundar los nidos para bajar la temperatura y que se pudran los huevos o aumentarla hasta que se cocinen por dentro. Sin embargo, dice Rodríguez, eso genera afectaciones para otros organismos, pues la iguana ya forma parte de la cadena trófica.

“Si no mantienes una frecuencia de remoción más alta que la cantidad de individuos que puede traer cada camada de reproducción, vas a tener un programa de control de por vida. Por eso es tan difícil realmente remover las especies invasoras una vez que las poblaciones se establecen”, afirma Herrera.

Científicos excavan para encontrar nidos de iguana verde. Foto: cortesía Carlos Andrés Rodríguez

Mientras se barajan acciones para mitigar los impactos de este herbívoro invasor en el Caribe, países como China ya han manifestado su preocupación por la expansión de la iguana verde en Asia.

En un artículo publicado en diciembre de 2025 en la revista Environmental Conservation, investigadores advierten que China, como signataria de CITES, designa a la iguana verde como fauna silvestre protegida bajo la ley doméstica, prohibiendo su caza o muerte no autorizada. “Este estado protegido crea una paradoja, planteando amenazas ecológicas significativas mientras salvaguarda legalmente la especie. A diferencia de otras especies invasoras establecidas en China, incluyendo la tortuga semiacuática Trachemys scripta elegans y el caracol de agua dulce Pomacea canaliculata, la iguana verde es relativamente nueva en la China continental y, por lo tanto, existe baja conciencia de sus riesgos ecológicos”, se lee en el documento.

María Piedad Baptiste comenta que CITES promueve el uso legal y la conservación de las especies en su distribución natural. Sin embargo, cuando una especie se sale de su ámbito natural y se convierte en invasora, insta a los países a generar o tener en cuenta reglamentaciones internas para controlar, por ejemplo, la tenencia de mascotas y prevenir la dispersión de especies.

“Mantener a la iguana verde en el Apéndice 2 de CITES es una buena acción siempre y cuando los países establezcan medidas de prevención, detección temprana y respuesta rápida para evitar que sus poblaciones se sigan dispersando [fuera de su hábitat natural] y sigan colonizando sitios nuevos”, enfatiza Herrera.

Cosecha de nidos en Puerto Rico. Esta práctica es una de las estrategias para tratar de controlar las poblaciones de iguana verde. Foto: cortesía Carlos Andrés Rodríguez

Que China elabore normas y políticas internas para enfrentar la expansión de la iguana verde se convierte en un asunto urgente dado que es un país crítico tanto para el comercio legal como ilegal de especies. Por ahora, los expertos insisten en que la mejor arma para enfrentar a las especies invasoras es la prevención. “El aprendizaje aquí es que a las especies invasoras hay que atajarlas cuando llegan. Y si se puede antes de que lleguen, mejor todavía”, concluye Rodríguez.

El artículo original fue publicado por Antonio José Paz Cardona en Mongabay Latam. Puedes revisarlo aquí.

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